12/8/09

INFLUYENTE Y NECESARIO


Es tan influyente, que no le hizo falta protagonizar un gran encuentro. Guarda tanto potencial en sus botines que, aun sin estar al 100%, es capaz de ganar solo los encuentros de su equipo, al que una vez logro encauzar con sus destellos de magia.

No caben dudas, estamos hablando de Cristiano Ronaldo, quien con dos goles se erigió en una de las figuras de un irregular Madrid, que aun con limitaciones logro salir vivo y con la clasificación, de un estadio Velodrome que se asemejo mas a un ring de box que a un campo de juego.

Escaseo el fútbol y sobraron las patadas, dentro de un encuentro que tranquilamente podría ser despojado del target "Champions" y en el que el Marsella, del que se habla muy bien en Francia, exhibió todas sus carencias.

Planteo un duelo áspero y friccionado, de esos que no admiten liviandades ni actitudes tímidas. Combatió sin el balón, pego y si alrededor de los doce minutos logro igualar fue gracias a las bondades de un Real Madrid que no le encuentra soluciones a su andarivel derecho.

Ramos no halló ni en Lass ni en Van der Vart a su coequiper, quedando en evidencia ante la dupla Bonnart - Taiwo, quien lo desbordo con suma comodidad a los 11, permitiéndole a Lucho anotar el empate tras una desacertado despeje de Albiol.

Cristiano había inaugurado el marcador a los cinco minutos, con otro de sus tiros libres marca registrada. Vaya paradoja, inauguro esta fase de grupos con uno, ante el Zurich y lo cerro con otro. Ni acompañado por otro arquero Mandanda hubiera podido evitarlo.

Los goles, sin embargo, no lograron recomponer la imagen de un encuentro desprolijo y sin dueño, con equipos que intentaron maquillar su escaso vuelo futbolístico con actitud, determinación y carácter. Fue ahí donde un Lass con licencia para pegar agiganto su figura.

El paso por vestuarios no altero el guión del encuentro. Si la efusividad de un Marsella tan voluntarioso como precario, que fue incapaz de asumir responsabilidades. El encuentro le pedía una victoria y jamás se entero. No fue por ella.

El gol de Raul Albiol, que aprovecho un balón suelto en el área, lo complico aun mas, dejándolo casi contra las cuerdas. Y digo casi, porque cuando el encuentro parecía decantarse en favor del Madrid, Casillas redondeo su insegura noche con un penal inocente e innecesario. Calculó muy mal y se llevo puesto a Niang. Lucho no aprovecho el regalo.

Con el Marsella ya enterrado, el final estuvo reservado para Ronaldo, quien cerró su noche y la del Madrid con un gol de pillo, levantándose antes que Mandanda y Diawara para enviar el balón al fondo de la red.

No hubo mas para rescatar y el Madrid se retiro del Velodrome de la clasificación. Se la debe, en parte, a un Cristiano Ronaldo que una vez mas acaparo todas las miradas. Guste o no guste, el portugués jamás pasa desapercibido. No en vano, eclipso la gigantesca clasificación del Bayern en Turin o el Hat Trick de Owen ante el Wolfsburg.

Uefa Champions League (Quinta jornada) / click aqui para ver el resto de los resultados.

4 comments:

José Sellés said...

Hola Nicolas, ¿que tal?, creo que Cristiano anoche volvió a demostrar varias cosas: la primera que respecto a sus compañeros está a años luz, o al menos al 50% de la alineación de ayer y dos, que sigue siendo el numero uno gracias a su espíritu ganador y su calidad.
PD: Gran Bayern y gran Owen.
Saludos desde
agolpedebalon.blogspot.com

Helion said...

El Madrid no lo hizo mal pero pudo pasarlo muy mal si el penalti de Lucho llega a entrar. Veremos qué rival le toca en octavos para ver si son favoritos o no al título.

Saludos desde http://ojeadorinternacional.blogspot.com/

futbollium said...

Coincido con Hellion que sí lucho acierta con el penalty , el partido hubiera dado un giro de 360 grados , pero ni aún así la clasificación del Madrid hubiera estado en peligro .

Un saludo

Albert said...

Que el Marsella diese la campanada era casi imposible y con un partido así, aún con más razón.

C.Ronaldo siempre tiene que ser el centro de todas las miradas, pero hay que admitir que es un enorme jugador.
Adéu!